Por Omaida Melissa García | 637
Morelia, Michoacán A 3 de julio de 2025.- La comunidad indígena de Cherán K’eri, en la Meseta P’urhépecha de Michoacán, fue blanco de un violento ataque armado este miércoles 2 de julio, cuando un grupo de sujetos no identificados intentó ingresar por los parajes de Rancho del Pino y Cerrito del Aire. El ataque dejó un guardia comunal asesinado y otro más herido, según confirmaron autoridades del autogobierno local.
El hecho, que ha sido calificado por habitantes y colectivos como un intento de desestabilización, motivó la convocatoria a una manifestación este jueves 3 de julio en la Plaza Melchor Ocampo de Morelia, frente a Palacio de Gobierno. Activistas y ciudadanos se congregarán para exigir justicia y denunciar lo que consideran una escalada de violencia en la región.
El gobierno autónomo de Cherán difundió un pronunciamiento en redes sociales, señalando que “estos ataques no son hechos aislados, sino parte de un patrón de violencia sistemática que se ha recrudecido en Michoacán”. En el comunicado se denuncia la complicidad de las autoridades con grupos del crimen organizado, así como el abandono institucional que enfrentan las comunidades indígenas.
“Cherán ha sido blanco de distintos intentos de agresión desde que en 2011 expulsamos a los partidos políticos, a los talamontes y al crimen organizado que saqueaban nuestros bosques”, se lee en el comunicado de la comunidad. A 14 años del levantamiento indígena, Cherán cuenta con un sistema de autogobierno legalmente reconocido, basado en usos y costumbres, y en figuras comunitarias como las fogatas y el Concejo Mayor.
Además advierten sobre un incremento en las agresiones contra pueblos indígenas de la región, particularmente en Nahuatzen, Arantepacua, Capácuaro y Santa Fe de la Laguna, donde se han reportado amenazas, incursiones armadas y despojos territoriales.
“Este ataque busca ser un golpe directo al corazón de nuestra autonomía”, denunciaron los comuneros. “No es casual que seamos agredidos cuando defendemos el bosque, el agua y la vida. Los intereses extractivos, criminales y políticos convergen para agredir a los pueblos que no se someten”, apuntan.






