Omaida Melissa García | 637
Morelia, Michoacán, 4 de septiembre de 2025.– Frida Santamaría García tenía 24 años cuando fue asesinada el 18 de junio de 2022 en Sahuayo, Michoacán. Tres años después, su feminicidio sigue impune: su presunto agresor, Juan Paulo N., continúa en libertad mientras su familia enfrenta un proceso marcado por irregularidades, corrupción y revictimización institucional.


El caso volvió a la agenda pública luego de que el pasado 2 de septiembre el señalado buscara, sin éxito, que un juez federal suspendiera el proceso en su contra. La maniobra judicial volvió a encender los reflectores sobre la falta de justicia en el caso de Frida y la posible influencia de redes políticas en su estancamiento.
El nombre del diputado local priista Alfredo Anaya Orozco apareció en la conversación pública al ser cuñado de Juan Paulo N. Consultado sobre el tema, Anaya reconoció que su posición como figura política pudo haber sido usada como influencia, aunque se deslindó de cualquier intervención.

“Definitivamente el utilizar mi nombre sería algo normal, ya que uno es una persona pública (…) pero yo nunca me prestaré en ningún sentido, ni en este caso ni en ninguno, a querer modificar esa situación”, declaró en entrevista.
Sin embargo, los dichos del legislador contrastan con la percepción de la familia de Frida, que ha denunciado trabas judiciales, omisiones y un proceso plagado de obstáculos que, en lugar de encaminarse a la justicia, han favorecido la impunidad.
El feminicidio de Frida no es un caso aislado en Michoacán. Datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública muestran que entre 2022 y 2025 se han acumulado decenas de carpetas de investigación por feminicidio en la entidad, con un porcentaje mínimo de sentencias condenatorias. En la práctica, la impunidad es la norma.
Mientras tanto, la familia de Frida sigue enfrentando un doble calvario: la ausencia de justicia y la carga de luchar contra un sistema que parece proteger más a los agresores —con o sin vínculos políticos— que a las víctimas.




